demons

Marco Bezzecchi: «¿El airbag D-air®? Cuando lo pruebas, ya no hay vuelta atrás»

demonerosso demons

Demonerosso

2 Septiembre 2026

8 min

De la relación con el riesgo a la evolución de la ropa de competición: Marco Bezzecchi nos explica cómo han cambiado las protecciones y qué significa para un piloto sentirse seguro y libre.

Marco Bezzecchi fue uno de los protagonistas de la segunda edición del Dainese Project Apex, la jornada que reunió en el circuito de Misano Adriatico a pilotos y equipos de Investigación y Desarrollo de Dainese para trabajar juntos en la evolución de la ropa y las protecciones del futuro próximo. Lejos de la presión del fin de semana de competición, el Marco Simoncelli World Circuit se ha convertido, por un día, en un laboratorio al aire libre, donde la experiencia, la tecnología y las sensaciones de los pilotos se unen para desarrollar lo que está por venir.

Para quienes compiten al más alto nivel, la protección nunca es un elemento independiente del rendimiento. Debe acompañar a cada movimiento, ofrecer seguridad sin limitar la libertad en la moto y, en el mejor de los casos, pasar casi desapercibida cuando todo funciona como debe.

Marco Bezzecchi nos ha hablado de los orígenes de su pasión, de la mentalidad de un piloto y, por último, pero no por ello menos importante, de la importancia de todas las protecciones y del airbag Dainese D-air®, en una búsqueda constante del equilibrio perfecto entre protección y libertad de movimientos, fundamental para alcanzar el máximo rendimiento. Esto es lo que nos dijo.

 

Marco, ¿cuál era tu sueño de niño?

“Convertirme en piloto de MotoGP™.”

 

¿Cuál es tu primer recuerdo del mundo de las motos?

“Mis padres siempre veían las carreras por televisión los domingos, así que recuerdo que ya de pequeño las seguía. Sin embargo, el primer recuerdo real que aún conservo hoy en día está relacionado con Valentino. Creo que fue el último año de la categoría de 500, es decir, el 2001. Yo tenía tres o cuatro años y recuerdo que estaba sentado en el sillón de casa mientras veía una carrera de Vale por la televisión. Aproximadamente un año después, yo también empecé a montar en moto.”

block.article_content_single_image_text

¿Quién ha sido la persona que más ha contribuido a que te convirtieras en el piloto que eres hoy?

“Mi padre fue fundamental al principio porque fue él quien me animó a empezar, así que, sin duda, sin él habría sido imposible. Y, por supuesto, Vale: primero como fuente de inspiración, hasta que le conocí, y después también como estímulo, consejero y ejemplo. No quiero decir profesor, pero sin duda es una persona de la que he aprendido mucho y que me ha aportado muchísimo. Así que digo: mi padre -Vito- y Valentino.”

 

¿Es este oficio tan bonito como te lo imaginabas de pequeño?

“Sin duda es bonito. Por supuesto, también hay algunos aspectos negativos en los que quizá, de niño, no piensas, ni te imaginas, ni siquiera conoces. Pero sí, sin duda es un trabajo maravilloso.”

  

Si tuvieras que elegir la carrera que reflejara mejor tu personalidad, ¿cuál elegirías y por qué?

“Silverstone 2026. Porque he demostrado que, aunque pueda caerme con fuerza, nunca me rindo.”

 

¿Qué es más difícil: ganar o consolidarse?

“Sin duda, ganar es difícil y mantener el nivel nunca es fácil. Sin embargo, cuando ya has ganado una vez, en tu interior sabes que puedes hacerlo. Al mismo tiempo, cuando ganas, te conviertes inmediatamente en el objetivo, en el blanco de todos.

Ambos son objetivos difíciles. Quizá repetir el éxito sea un poco más difícil, pero ganar por primera vez también es complicado. Digamos que son difíciles, pero de formas diferentes.”

null
null
null
null

¿Cómo cambia la mentalidad de un piloto cuando pasa de intentar llegar a MotoGP a jugarse resultados importantes en esta categoría?

“En mi opinión, es parecido. Por mi parte, siempre he intentado abordar todas las categorías de la misma manera: trabajando duro en casa y esforzándome cada día para dar lo mejor de mí mismo. Sabía que el esfuerzo me llevaría a donde quería, si nunca me rendía.

Está claro que, mientras estás en Moto3, sueñas con hacerlo bien en Moto3, pero también tienes la mirada puesta en la Moto2. En la Moto2 piensas en MotoGP. En MotoGP, en cambio, te concentras en darlo todo allí, porque sabes que estás en el nivel más alto del motociclismo. La carga de trabajo cambia, pero creo que la actitud no cambia, al menos en mi caso.”

  

¿Hay algo que hayas aprendido o comprendido en los últimos años que te hubiera gustado saber cuando eras más joven?

“He comprendido muchas cosas, pero para mí lo difícil no es tanto comprenderlas como ponerlas en práctica en mi propia vida.

 Con la cabeza fría, al hablar o reflexionar sobre lo que me está pasando, quizá me doy cuenta de algo y digo: «Esto puede suponer un punto de inflexión». Sin embargo, lograr ponerlo en práctica en momentos de tensión resulta muy difícil. Así que, más que entender y aprender muchas cosas, quizá me gustaría más poder ponerlas en práctica.”

¿Qué se siente al tener como rivales incluso a tus compañeros de entrenamiento? ¿Se puede competir en la pista y ser realmente amigos fuera de ella?

“Sin duda, hay diferencias entre competir contra alguien a quien conoces muy bien y contra alguien a quien conoces menos, incluso a nivel técnico, porque con el tiempo aprendes a conocer a tus rivales y ellos aprenden a conocerte a ti. Sin embargo, cuando nos ponemos el casco, nos tratamos todos por igual. Está claro que fuera de las carreras puede haber otro tipo de relación, pero en la pista no.

Y sí, en mi opinión, se puede competir en la pista y ser amigos de verdad, pero eso solo funciona si se trata de alguien con quien tienes una relación sólida. Por otro lado, si se trata de alguien a quien acabas de conocer y que quizá te cae bien, pero luego os pasáis un año dándoos caña en la pista, no sé si esa simpatía seguirá ahí.”

block.article_content_single_image_text

¿Hay algo que aún quieras aprender como piloto?

“Sí, muchas cosas. Es difícil incluso de explicar. Para gestionar un fin de semana de competición, y más aún para gestionar de la mejor manera posible un año entero del Campeonato del Mundo, se necesita muchísima experiencia. De todos modos, nunca se deja de aprender.

También a nivel técnico y de conducción hay mucho que aprender y hay que seguir perfeccionándolo constantemente, pero es casi más difícil aprender a gestionar lo que ocurre cuando te bajas de la moto, que lo que ocurre una vez que te pones el casco.” 

 

¿Cómo te sientes seguro a 300 o más kilómetros por hora? ¿Nunca tienes miedo?

“El miedo está ahí, y tiene que estar ahí. No debe ser excesivo, claro está, pero es útil porque te hace más consciente del límite. No hay que ser totalmente imprudente.

Desde fuera puede parecer así, porque hacemos ciertas cosas que a las personas que no van en moto, o que en cualquier caso no lo hacen por motivos laborales, les pueden parecer absurdas, pero en realidad siempre somos conscientes de lo que hacemos.

Está claro que el miedo puede aparecer: quizá en el momento en que te caes, mientras estás dando vueltas, o cuando te arriesgas de alguna manera especial. Sin embargo, casi al instante se convierte en adrenalina.

Al fin y al cabo, es como todo: si empiezas a hacerlo de niño, es diferente a cuando empiezas más tarde. Yo siempre me siento bastante seguro. Y, además, están el mono y el casco, que también contribuyen en gran medida.”

null
null
null
null

Hablemos, pues, precisamente de las prendas, ya que tú llevas Dainese y AGV desde tus inicios. ¿Cuál es el elemento que consideras más importante o que más te gusta de tu atuendo?

“Todo es fundamental, claro, pero el casco es lo que más me gusta. Es un objeto bonito, sobre todo desde el punto de vista estilístico; sin duda, es mi favorito. No es que el mono no lo sea, pero el casco tiene algo más. Es casi como si tuviera su propia cara, así que lo que le pongas encima representa quién eres.

Luego, como decíamos, está el mono, que es igual de importante. El airbag D-air®, por su parte, es un sistema al que, una vez que te acostumbras, ya no puedes prescindir de él. Por desgracia, te das cuenta de ello las primeras veces que te caes. Es algo imprescindible que resulta de gran ayuda en muchas ocasiones. A veces te caes con tanta fuerza que es inevitable sentir el golpe. Pero luego lo vuelves a ver en vídeo y te das cuenta de lo mucho que te ha protegido el airbag, y de que, si no lo hubieras tenido, habría sido mucho peor. Así que sí, es algo que, una vez que lo pruebas, ya no hay vuelta atrás. Tienes que usarlo siempre, es necesario.”

 

Si pudieras seguir mejorando algo en cuanto a la protección, ¿qué te gustaría mejorar?

“La verdad es que, para ir rápido, tenemos que ser libres para movernos con soltura en la moto y, al mismo tiempo, estar bien protegidos. Es un equilibrio que siempre resulta complicado de mejorar, pero, en mi opinión, estamos avanzando mucho en todos los aspectos de forma continua.

Si pudiera pedir un deseo, sin duda me centraría en proteger el cuello, que es una zona delicada. Como he dicho, es difícil protegerlo, porque tenemos que poder moverlo mucho; sin embargo, pensando en los próximos pasos, seguro que encontraremos una solución para proteger aún mejor esa zona sin limitar sus movimientos.”

 

¿Cuál es tu próximo objetivo?

“Volver a ganar.”