Daniel Holgado se prepara para dar el paso más importante de su carrera: en 2027, el piloto español dará el salto a MotoGP con el equipo Gresini Racing, haciendo realidad el sueño que le acompaña desde que era niño. Una trayectoria que comenzó con tan solo cuatro años, con una minimoto de circuito y un número -el 96- que, con el paso de los años, se ha convertido en parte de su identidad, y que ha continuado hasta llegar al Mundial, donde Holgado afronta hoy su segunda temporada en Moto2. El salto a la categoría reina ya se vislumbra en el horizonte, pero su atención sigue centrada por completo en el campeonato de Moto2 que se está disputando actualmente.
El crecimiento de Daniel se basa en su capacidad para aprender de cada piloto, mejorar cada detalle y, en lo que respecta a la ropa, encontrar el equilibrio adecuado entre rendimiento, seguridad y libertad de movimientos. En este recorrido, el equipamiento también desempeña un papel fundamental: para quienes corren al límite, sentirse protegidos y cómodos al pilotar significa poder concentrarse únicamente en la conducción.
Con motivo del Dainese Project Apex en Misano, hemos hablado con Daniel Holgado sobre su trayectoria, la relación con su padre, que le ha acompañado desde sus primeros pasos en el motociclismo, su sueño de llegar a MotoGP y los retos que le esperan en la categoría reina. Y, por supuesto, sobre la seguridad, la comodidad y la importancia del mono y del airbag Dainese D-air®. Esto es lo que nos ha contado.
Dani, ¿cuál era tu sueño de niño?
«Mi sueño era llegar al Mundial y, si era posible, llegar algún día a MotoGP. Fue el sueño de toda mi infancia. Y luego, lo más importante: convertirme en campeón del mundo».
¿Cuál es tu primer recuerdo del mundo de las motos?
«Se remonta a cuando era muy pequeño, y está relacionado con mi padre. A él le encantaban las motos, aunque nunca compitió, y a mi madre también le apasionaban; así que era algo que formaba parte de la familia.
Recuerdo que, cuando era niño, siempre me gustaba mirar la moto de mi padre. Así fue como empecé a interesarme por las motos. Luego, a los cuatro años, él me compró mi primera minimoto, era una minimoto de circuito».
¿Tu número tiene algún significado especial?
«Mi número es el 96 y está relacionado precisamente con esa minimoto. Cuando mi padre me la compró, en la carena ya figuraba el número 96, así que me dijo: «¿Te gusta este número?». A mí me gustó y, desde entonces, siempre lo he llevado conmigo.
El año pasado tuve que cambiarlo y pasar al 27, y fue la primera vez que corrí con un número diferente. El 96, sin embargo, me ha acompañado a lo largo de toda mi carrera».
¿Quién ha sido la persona que más te ha ayudado en tu trayectoria?
«Sin duda, mi padre, ha estado siempre a mi lado. Cuando era pequeño, venía a todas las carreras, junto con mi madre y mi hermana, pero también me acompañaba a los entrenamientos, preparaba la moto y me ayudaba en todo.
Aún hoy sigue siendo mi mecánico de entrenamiento. En cambio, durante las competiciones me echa una mano como asistente personal; le encanta y lo hace con mucha pasión. Es la persona en la que más confío y estoy muy contento de poder compartir todo esto con él».
Dani, pase lo que pase en 2026, 2027 será para ti la temporada del gran salto, con el paso a la categoría reina. ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando te confirmaron que ibas a correr en MotoGP?
«Fue un momento increíble que nunca olvidaré, porque era el sueño de mi vida. Cuando llegas al Mundial, ves a los pilotos de MotoGP y sueñas con ser algún día como ellos. Poder hacerlo de verdad es algo extraordinario.
También estoy muy contento de hacerlo con el equipo Gresini Racing, que considero un equipo espectacular. Funciona muy bien, tiene una larga trayectoria y muchos años de experiencia que pueden ayudarme a crecer, a mejorar y a convertirme en un piloto más profesional.
Pero volviendo a ese momento, casi no me lo podía creer, ni siquiera tenía palabras para describir lo que sentía».
¿El hecho de saber que vas a correr en MotoGP cambia tu forma de afrontar las próximas carreras o sientes que aún te queda por aprender y por demostrar?
«Cuando empezamos a hablar de MotoGP, a principios de año, sinceramente, me distraje un poco, porque, inevitablemente, solo pensaba en eso y en lo que está por venir. Después, una vez firmado y cerrado todo, intenté volver y mantenerme concentrado al 100 % en Moto2.
Tengo que seguir aprendiendo y trabajando, porque creo que todavía tengo muchísimo margen de mejora. Para mí es solo mi segundo año en Moto2 y es una categoría muy difícil.
Por el momento, estoy muy motivado para seguir trabajando con mi equipo, que me está ayudando muchísimo en todos los aspectos, tanto técnicos como de crecimiento personal. ¡Ahora estoy deseando que llegue la próxima carrera!».
¿Te sientes preparado para la MotoGP?
No creo que esté preparado todavía al 100 %, porque, al fin y al cabo, será una moto totalmente distinta. Tendré que aprender muchísimas cosas: la electrónica, la potencia, la gestión de todos estos aspectos que en Moto2 no tenemos. La Moto2 no tiene electrónica, por lo que es una moto más libre. En MotoGP tendré que aprender muchísimo.
Pero ahora, como ya he dicho, estoy totalmente centrado en Moto2. Este año quiero darlo todo e intentar ganar todo lo que pueda. Ese es mi objetivo actual».
¿Cuál es el mayor reto al que te has enfrentado desde que estás en el Mundial?
«Creo que el paso de Moto3 a Moto2 ha sido lo más difícil a lo que me he enfrentado hasta ahora. El cambio es enorme. Durante muchos años te has acostumbrado a una moto pequeña, ligera y de poca potencia, y luego pasas a una moto completamente diferente: pesa mucho, es muy potente y tiene un montón de cosas que hay que entender y manejar. Al principio es muy difícil, pero con el tiempo y trabajando bien, entiendes cómo hacerlo y puedes conseguir grandes resultados».
¿Hay algún piloto al que tomes como referencia especial o intentas desarrollar tu propio estilo como piloto?
«Siempre intento aprender algo de todos los pilotos que veo en la pista. Sobre todo de los pilotos de MotoGP, que tienen muchísima experiencia y de los que puedo aprender mucho.
En general, cuando tengo la oportunidad de rodar junto a otro piloto, me gusta observarlo: intento entender qué hace, cómo afronta las curvas, qué trazadas elige y cuál es su estilo. Para mí siempre es una oportunidad para adquirir experiencia y aprender algo».
Hablemos ahora un poco de la ropa y las protecciones. ¿Hasta qué punto es importante para un piloto sentirse cómodo con el mono para poder darlo todo?
«El mono y la indumentaria del piloto en general, y la familiaridad con ellos, son fundamentales. Lo primero es la seguridad: a veces nos caemos a gran velocidad y tenemos que estar protegidos.
A continuación vienen la comodidad y la ligereza: cómo te sientes sobre la moto, cuánto puedes moverte, cómo puedes hacer todo lo que tienes que hacer. No obstante, estos aspectos también son muy importantes.
Me gusta mucho la ropa que llevo este año; con Dainese me siento seguro, cómodo y a gusto en la moto. Para mí, eso significa muchísimo».
¿Cuál es la prenda de Dainese a la que no renunciarías?
«El mono. Es muy cómodo y es distinto al de otros fabricantes que he probado anteriormente. Además, el airbag es fundamental. Cuando lo llevas puesto, te sientes arropado y a salvo, porque todo es sumamente cómodo. Eso es algo que, en mi opinión, solo te lo puede ofrecer una marca como Dainese».
Muchos pilotos hablan de la comodidad casi más que de la seguridad. ¿Por qué es tan importante poder moverse bien?
«Porque en cuanto a la seguridad, hoy ya estamos tranquilos. El nivel es altísimo y todas las protecciones funcionan muy bien.
La comodidad, en cambio, es algo que debe ser perfecta para ti, para tu cuerpo y para tu forma de sentarte en la moto. Es algo que no puedes dar por sentado sin más.
A Dainese se le da muy bien».
¿Cuál es tu próximo objetivo?
«Ganar la próxima carrera».
¿Y a medio plazo?
«¡Ganar el Mundial! Mi objetivo este año es convertirme en campeón del mundo de Moto2. No es fácil, porque el nivel es altísimo y hay muchísimos pilotos muy buenos, pero estamos trabajando duro. Pero, sobre todo, quiero aprovechar al máximo cada carrera, cada fin de semana y cada momento con el equipo, dando el 100 % de mí mismo, como siempre».